
Bryony Marks es una de las compositoras cinematográficas más solicitadas de Australia. Su música está dotada de cierto rigor clásico que les aporta a los programas contemporáneos un sonido peculiar y encantador.
A lo largo de su carrera, la artista no dejó de componer piezas magníficas, entre soundtracks para series (Barracuda; Sisters; Lambs of God; Everything’s Gonna be Okay), películas (Don’t Tell; Berlin Syndrome; Noise; Felony; 2040; A Month of Sundays) y documentales.
Además de varias partituras para teatro, Marks ha recibido numerosos encargos para orquesta de cámara, como la ópera de una hora titulada Crossing Live. También se encargó de adaptar el libro infantil The Happiness Box para la Orquesta Sinfónica de Melbourne.
Claramente la compositora cuenta con una importante y excelentísima trayectoria musical que continúa extendiéndose y maravillándonos cada vez más…

En esta oportunidad, vengo a darles a conocer el soundtrack de la serie Please Like Me; un espectáculo auténtico que nos hace reír a carcajadas y llorar a lágrima viva en términos casi ecuánimes.
La trama apunta directamente al centro de la mentalidad y etapa de vida millennial, y está, en parte, inspirada en las experiencias de vida de Josh Thomas, creador, escritor y productor ejecutivo del show que también encabeza.
Let’s talk about music.
En un clima tan armonioso donde la paleta de colores pastel que inundan las escenas de Please Like Me se mezcla con los exquisitos sabores y aromas que podemos percibir, la música se suma a este espectáculo y termina de completar un cóctel de placer en el que nuestros sentidos se ven muy felizmente estimulados. Los sonidos se mezclan entre sí con los personajes y las comidas y las situaciones, por más tristes o felices que sean, y crean un ambiente de serenidad que resulta paradójico con el dramatismo que no cesa en ningún momento.
Resulta que Please Like Me es eso, un drama tragicómico con personajes hilarantes. La vida misma, donde todo el mundo apesta (excepto Rose), tienen lados buenos y malos, molestos y divertidos, y en algunos momentos te recuerdan por qué seguís viva. Y es en las relaciones entre los personajes donde está puesto el acento.
Realista, incómoda, estúpida, consciente, conmovedora, interesante, emocional y divertida. Pero sobre todo, con música alucinante.

Bryony Marks creó una lista de 27 canciones especialmente para la serie, que acompañaron a las otras tantas presentes allí, pues el show cuenta con un variado repertorio de cantinelas de artistas conocidos y no tanto.
El tema que constituye la cortina musical de todos los episodios es»I’ll Be Fine» interpretado por Clairy Browne & the Bangin’ Rackettes. Tan contagioso como el programa en sí; cualquiera que haya visto el programa reconocería los ritmos de la canción. Los dedos chasqueantes, luego las palmas, y luego ese ritmo. No puedo evitarlo, ¡mis caderas están temblando!
En cada uno de los capítulos el opening es distinto, pero la gran mayoría nos da cuenta del gran amor de Josh por la comida. Y también, a menudo, vemos a los personajes bailando al ritmo de la melodía.
Las canciones de Marks son en su mayoría instrumentales con algún que otro juego vocal, y títulos chistosos pero precisos: «I Don’t Like This Slice», «Mum Quite the Drugs», «North Korea in a Lychee».
Canciones que traducen, en forma de melodías pegadizas y muy bien logradas, lo que están atravesando los personajes.
Algo que me pareció muy pintoresco de este soundtrack, es que muchas de las canciones son esencialmente la misma; lo que hace la artista es cambiar la tonalidad, intercalar el orden de las notas o dotar de atmósferas diferentes a una misma canción para que pueda ser reproducida en diversas escenas impregnadas con emociones contrapuestas. Así, una misma composición es utilizada en momentos de júbilo o desconsuelo, demostrando una hábil versatilidad.
Además de las composiciones de Marks, la serie está impregnada de canciones muy populares que, en su mayoría, son interpretadas por los personajes en diferentes situaciones. Cuando una de las gallinas de Josh (Adele, Shakira y Rihanna) muere, él y sus amigos interpretan la canción “Someone Like You” (adivinen cuál de las aves fue la desafortunada) tomados de las manos “just holding hands and saying thank you for Adele”.
En un viaje en camioneta, donde vuelven de acampar, cantan todos juntos “Love Yourself” de Justin Bieber. Y en otro episodio, Arnold (uno de los intereses amorosos de Josh) interpreta “Chandelier” de Sia, mientras el mejor amigo de Josh, Tom, toca el piano.
Tanto la música como la serie por sí sola son sencillamente deslumbrantes. Todas las canciones dan en la tecla (jeje) y complementan idealmente lo que sienten los personajes y nosotras al verlos. No pierdan la oportunidad de presenciar semejante obra y ver a Hannah Gadsby en pantalla!!!












