
Por el año 2008 salía a la luz este libro escrito por el experto en informática y música Giovanni Maria Pala, nacido en Italia en 1961.
Con un arte de tapa muy rico en contenido, un título cargado de misterio y una leyenda debajo de este que nos atrapa todavía más, el libro nos lleva por un viaje increíble en el que podemos notar, una vez más, que la genialidad de Leonardo Da Vinci no tienen límites.
El autor nos va contando cómo es que se encuentra con la posibilidad de que haya música escrita dentro de La Última Cena. Música que claramente no es expuesta a simple vista, sino que estuvo ahí, escondida por más de 500 años, hasta que por fin alguien pudo descifrarla.
Cabe destacar que, entre las tantas disciplinas que Da Vinci manejaba, la música no queda excluida, siendo este un gran ejecutor de lira, laúd y órgano.
En el transcurso de los capítulos, Giovanni nos va contando cómo el gran maestro renacentista tenía conocimiento sobre la escritura musical de la época.
Recordemos que nuestro sistema de notación no quedaría establecido como tal, hasta mucho tiempo después de la época de la que estamos hablando, por lo cual, en este libro contamos con la dicha de conocer, no solo la música que se esconde en la mítica pintura, sino de hacer un recorrido conociendo el sistema de notación del renacimiento y compararlo con el actual.
Parece que es una cuestión teórica y dedicada solo para quienes entienden de lenguaje musical, pero lo cierto es que al libro lo puede leer tanto alguien con conocimiento relacionado al tema, como no, ya que Giovanni es muy claro a la hora de explicar estas cuestiones, permitiendo así el fácil entendimiento del tema.
El autor nos deja en claro que nos va a relatar su proceso de investigación con respecto a la cuestión. Algo que, por cierto, se hace muy entretenido de seguir.
Dentro del tema, vemos la pregunta que todas y todos nos hacemos al escuchar de esto por primera vez, ¿es cierto todo esto? Y no por dudar del genio de Leonardo, sino porque a lo largo de lo siglos se han inventado muchas teorías no realistas con respecto a su obra; por lo que Giovanni se hace las siguientes preguntas: “¿Con qué bases ir en busca de música en La Última Cena? ¿Podía existir un fundamento histórico plausible para una investigación de ese tipo?”
Una vez adentrados/as en el misterio, no sólo confirmamos que sí, sino que el autor nos cuenta cómo descubrió que la música oculta es solo una parte del gran misterio que esconde La Última Cena.
Al encontrarnos la música, y confirmarnos su existencia (como si no fuera mucho), llegamos al capítulo 9.
Una vez que creemos develado el gran misterio, nos damos cuenta de que este solo está comenzando. Giovanni nos lleva consigo por este maravilloso recorrido donde nos termina de confirmar que el mensaje de La Última Cena es, en sus propias palabras “Un todo orgánico y armónico”.
Como dije, hay más de un misterio en este libro y me sobran ganas de ponerme a escribir sobre ellos, pero no quiero spoilear a nadie, lejos de eso, quiero que vivan la experiencia de encontrarse con estos misterios y ver cómo completan la incógnita de la música escondida, reforzando su existencia.
Giovanni cuenta y enlaza las preguntas y respuestas haciendo que su obra literaria sea dinámica y atrapante. Aseguro que una vez sumergid@s dentro del misterio, van a querer seguir leyendo hasta terminarlo.
Algo peculiar de este libro, es que el autor divide el libro en 12 capítulos, más una conclusión final. Si sumamos nos da como resultado el número 13, misma cantidad de personas que hay en la última cena. Un guiño, tal vez, a esta gran obra.
Para cerrar este post solo quiero agregar que, en la conclusión, Giovanni nos acerca un poco al momento en que Leonardo pudo verse a sí mismo habiendo terminado esta magnífica obra de arte, que le llevó alrededor de 2 años realizar (entre 1495 y 1497). Es un momento en que, por unos segundos, lo visualizamos a él frente a La Última Cena y en el que, ahora conociendo todo lo que enmarca, simplemente se nos eriza la piel.
Aparte de esto, el libro viene acompañado por un CD en el que podemos escuchar finalmente la música escondida y donde podemos observar el paso a paso de los descubrimientos hechos.

Con unas imágenes que nos muestran la simbología oculta y a la vez con mucho más conocimiento acerca de música de la época, este es un libro sin desperdicio alguno. Uno de esos que seguro vas a querer terminar en un tarde o noche de lectura..