
Abrimos esta categoría con un documental maravilloso y lleno de riqueza musical.
Para quienes no lo han visto, les cuento que a continuación y sin ánimos de spoiler, encontrarán la descripción de algunas escenas, que incluso podemos ver en el trailer. Pero no es ningún inconveniente, ya que seguramente cuando lo vean van a entender de qué se trata y no afectará de manera invasiva el conocer esto de antemano. Y para l@s que ya lo han visto, siempre es bueno recordar esos momentos imperdibles que nos regalaron ciertos guitarristas allá por el 2009.
Para este documental el director Davis Guggenheim reúne a tres grandes leyendas de la guitarra, Jimy Page, Jack White y Dave Evans, más conocido como The Edge.
Durante el largometraje vamos conociendo la infancia y los comienzos en la música de cada uno de ellos. Conocemos la fascinante historia de por qué cada uno eligió la guitarra con la que haría historia y cómo lograron formar sus legendarias bandas (The Yarbirds, Led Zeppelin, U2, The White Stripes, The Raconteurs)
En las primeras escenas nos encontramos con Jack en el medio de una granja con una madera, una botella de vidrio, un cable y pocas cosas más. Acto seguido logramos escuchar un sonido distorsionado tras una frase que ya es un clásico en el mundo del rock “Who says you need to buy guitar”. Escena difícil de olvidar. Así como también lo es la escena donde vemos su guitarra manchada con sangre tras un concierto, o cuando nos cuenta cómo pidió que reformularan una de sus guitarras por una cuestión netamente musical y expresiva.
En el caso de The Edge nos remontamos a sus comienzos mientras nos cuenta cómo, junto a su hermano, fabricaron su primera guitarra eléctrica. En otras escenas, reproduce las primeras cintas de “Where the streets have no name”, habla de su inspiración para “Sunday bloody Sunday” y también lo podemos ver experimentando con pedales y sus efectos para los riffs de “Ge ton your boots”.
Una de las anécdotas que recordaremos es la de cuando nos cuenta cómo a veces simplemente marca un acorde, sin más, y lo que escuchamos es un sonido amplio producido por un pedal. Algo que muchos darán por sobreentendido, pero al verlo a este “Arquitecto de sonido” como Page lo nombraría más adelante, nos damos cuenta de la belleza que hay en lo simple. También podemos observarlo frente al mar mientras nos cuenta cómo el sonido de las olas muchas veces lo relaja o inspira, y cómo también lo relaciona con el delay. Entre otras grandes escenas, podemos conocer por qué eligió su famosa Gibson Explorer y como, junto con ella, reinventó el sonido del rock.
Con respecto al Señor Jimy Page, podemos ver el origen de muchas cuestiones musicales, pero sin dudas la anécdota que más nos sorprende, es la que nos cuenta sobre la necesidad de crear la guitarra de doble mástil tras el mítico himno de Zeppelin “Stairway to heaven”. Es imposible describir lo que nos produce escuchar a Jimy hablar sobre esto. Detalles como por ejemplo las grabaciones del álbum Zeppelin IV y la anécdota de cómo se logró el sonido de batería para “When the levee breaks” son simplemente exquisitos.
Si algo podemos decir sobre estas 3 leyendas, aparte de que son fundadores del Rock y visionarios claro está, es que son completamente distintos. Detalle que Guggenheim sabe aprovechar al máximo para que el documental sea de todo, menos aburrido o denso en algunas partes. Todo lo contrario.
Podría pasar horas escribiendo sobre It might get loud debido a la basta cantidad de información que encontramos en él, y lo que ésta nos produce, pero no pretendo hacer una descripción de cada detalle porque lo más interesante es que cada uno lo vea y viva su propia experiencia.
Lo que si, o podía cerrar este post sin hablar de las escenas de ellos tres sentados hablando sobre guitarras, técnicas, quienes fueron sus inspiraciones o regalándonos joyitas como la versión de “The weight” que interpretan los tres juntos, así como también hacen un recorrido por sus Riff más conocidos. Simplemente es algo maravilloso e impactante. Una de las últimas escenas que voy a nombrar es cuando Page les muestra a Jack y a Dave el Riff de “Whole lotta love”, todos nos quedamos con las expresiones de ellos dos al ver a la leyenda de Page tocar. Y siendo sinceros, ¿Quién no quedaría de la misma forma si tenés a unos de los fundadores del Rock tocando uno de los mejores Riff de toda la historia enfrente tuyo?

Ya cerca de los créditos, los vemos a los tres sonriendo y divirtiéndose con un Theremin. La mejor manera para cerrar este documental. Ahora sí, sin más que agregar me despido
“Paz, Amor y Rock and Roll”
A.L.